Mientras crece la tensión entre Washington y Caracas, un reporte revela cómo podrían responder las fuerzas venezolanas ante un eventual ataque estadounidense. Las capacidades militares de Venezuela están debilitadas por falta de entrenamiento, bajos salarios y equipo obsoleto, y las deserciones podrían aumentar.
Fuentes consultadas señalan que el plan de defensa incluye una “resistencia prolongada”, con pequeñas unidades militares actuando como guerrilla en más de 280 localidades, además del uso de misiles Igla de fabricación rusa.
Otra estrategia sería la “anarquización”, es decir, generar caos en Caracas con apoyo de milicianos y grupos aliados para volver ingobernable al país.
-EFE-