El crucero permanece bajo control sanitario mientras continúa su ruta hacia Rotterdam, en Países Bajos.
La ceremonia coincidió con una tregua temporal de tres días impulsada por Donald Trump y aceptada por Moscú y Kiev.
La reunión ocurre en un contexto de frágil estabilidad entre las dos mayores economías del mundo, luego de meses de tensiones comerciales, disputas tecnológicas y desacuerdos sobre Taiwán e Irán.
La empresa ferroviaria Union Pacific, que opera rutas entre México y Estados Unidos, expresó sus condolencias y aseguró que colabora con las autoridades en las investigaciones.
El crucero llegó procedente de Cabo Verde con 151 personas a bordo, entre pasajeros, tripulantes y personal sanitario internacional.
El gobierno estadounidense pidió a sus ciudadanos mantenerse alerta y verificar cuidadosamente cualquier oferta turística o de inversión relacionada con estos desarrollos para evitar posibles estafas.
La demanda también destacó que en 2014 solo el 1.9 por ciento de los más de 32 mil empleados de Google eran afroamericanos.
El incidente provocó un amplio despliegue de seguridad en la zona mientras las autoridades negociaban con los responsables del asalto.
El incidente eleva nuevamente la tensión entre Estados Unidos e Irán en Medio Oriente, en una zona estratégica para el comercio energético internacional.
El funcionario afirmó que las medidas no buscan afectar al pueblo de Cuba, sino a empresas que, aseguró, “roban” recursos nacionales.