Estados Unidos condenó de forma enérgica los recientes ataques terroristas en Mali, en medio de una ofensiva coordinada de grupos armados en varias regiones del país.
El Departamento de Estado expresó sus condolencias a las víctimas y reiteró su compromiso de apoyar la paz, la estabilidad y la seguridad en la nación africana.
Los hechos ocurrieron durante una serie de ataques simultáneos en ciudades como Bamako, mientras grupos independentistas aseguraron haber tomado el control de Kidal, en el norte del país.
El Ejército maliense afirmó que la situación está bajo control, pese a los enfrentamientos con grupos vinculados a organizaciones extremistas.
Mali enfrenta desde hace más de una década una grave crisis de seguridad, marcada por la presencia de grupos secesionistas y yihadistas.
-EFE-