El Senado aprobó en comisiones, por unanimidad, la nueva Ley General contra la Extorsión con cambios clave. La pena mínima aumenta de 6 a 15 años de prisión y la máxima a 25, con el fin de evitar beneficios para quienes ya cumplen condena por este delito.
Las comisiones también incorporaron la obligación de que autoridades y fiscalías actúen con respeto a los derechos humanos y cuenten con unidades especializadas; mientras se crean, las áreas antisecuestro asumirán estas investigaciones.
Se aumentan sanciones para servidores públicos que faciliten o no denuncien extorsiones, así como para quienes ingresen dispositivos de comunicación a penales.
Los recursos decomisados por estos delitos se destinarán prioritariamente a las víctimas. El dictamen fue enviado a la Mesa Directiva.
-LÓPEZ DÓRIGA DIGITAL-