Los propietarios del bar Le Constellation, escenario del incendio de Nochevieja en Crans Montana, Suiza, calificaron lo ocurrido como “la tragedia de sus vidas”, tras la muerte de 40 jóvenes y más de cien heridos. En su primera declaración ante las autoridades, Jacques y Jessica Moretti defendieron la gestión del local y aseguraron que cumplía con las normas de seguridad vigentes.
Según los investigadores, el fuego se originó por chispas de bengalas colocadas en botellas, que encendieron la espuma insonorizante del techo y provocaron una rápida propagación de las llamas. Los dueños reconocieron que el uso de bengalas era una práctica habitual en celebraciones.
La Fiscalía investiga a la pareja por presunta negligencia, mientras Jacques Moretti permanece detenido.
-EFE-