La inflación en México dio un respiro en la primera quincena de junio y se ubicó en 3.55 por ciento anual, su nivel más bajo de lo esperado y por debajo de los pronósticos del mercado.
De acuerdo con el Inegi, este dato refleja una moderación importante en el alza de precios, justo a un día de la decisión de política monetaria del Banco de México, que podría mantener sin cambios la tasa de interés en 6.5 por ciento.
Entre los productos que más subieron de precio destacan los boletos de avión, la papa, el aguacate y los costos de vivienda.
En contraste, los productos que más bajaron fueron el jitomate, el huevo y el chile.
La inflación subyacente, que elimina productos volátiles y es una de las más observadas por Banxico, también bajó ligeramente para ubicarse en 4.12 por ciento.
-EL FINANCIERO-