Un tercio de los niños en el norte de Gaza sufre desnutrición severa y muchos no sobrevivirán, según la ONU.
Philippe Lazzarini, jefe de la UNRWA, advirtió que la hambruna ha sido “deliberadamente construida” usando alimentos como instrumento de guerra. Desde marzo, la desnutrición severa se ha multiplicado por seis.
La población palestina, debilitada por dos años de conflicto, enfrenta además bombardeos y restricciones en la distribución de alimentos, con centenares de muertos intentando acceder a centros humanitarios controlados por Israel.
La UNRWA sigue atendiendo salud, agua y refugio a más de 100,000 personas pese a las restricciones.