Al menos 400 personas murieron y 250 resultaron heridas tras un bombardeo contra un hospital en Kabul, Afganistán, según confirmó el gobierno talibán.
El ataque impactó un centro especializado en tratamiento de adicciones, provocando un incendio y la destrucción de amplias zonas del edificio, mientras rescatistas continúan la búsqueda de víctimas.
Las autoridades afganas atribuyen el bombardeo a Pakistán; sin embargo, ese país negó haber atacado un hospital y afirmó que su operación iba dirigida contra objetivos vinculados al terrorismo.
El hecho ocurre en medio de crecientes tensiones en la frontera entre ambos países, una región marcada por conflictos armados y presencia de grupos extremistas.
-LÓPEZ DÓRIGA DIGITAL*-