La huelga en la planta de llantas Tornel, en Tultitlán, Estado de México, supera ya los dos meses sin producción, mientras trabajadores mantienen su exigencia principal: jornadas laborales de 40 horas.
Desde el pasado 23 de febrero, las máquinas permanecen detenidas y las banderas rojinegras siguen en pie, en demanda del cumplimiento del contrato-ley de la industria del hule.
Los empleados aseguran que actualmente laboran más de 48 horas semanales, por lo que buscan mejores condiciones, además de aumentos salariales y prestaciones.
Para subsistir, han recurrido a boteos, venta de productos y hasta un autolavado improvisado en las afueras de la planta.
Denuncian también riesgos durante la protesta, tras un ataque ocurrido en marzo que dejó trabajadores heridos.
Pese a las dificultades, los manifestantes advierten que no levantarán la huelga hasta que sus demandas sean atendidas.
-EL FINANCIERO-