El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no le preocupa que Cuba reciba petróleo ruso, pese a las restricciones impuestas por su propio gobierno.
Desde el avión presidencial, el mandatario afirmó que la isla “tiene que sobrevivir” y minimizó el impacto del envío de combustible.
La declaración surge mientras un buque ruso se aproxima a Cuba, lo que podría aliviar la crisis energética y los apagones en el país.
Aunque Washington ha mantenido presión sobre La Habana, Trump justificó este alivio al señalar que la población necesita servicios básicos como electricidad y climatización.
-EFE-