La crisis energética en Cuba mantiene a cerca de 2.7 millones de personas con afectaciones diarias en el suministro de agua, debido a que el sistema hidráulico opera con apenas el 37 por ciento del combustible necesario, según autoridades de la isla.
El gobierno cubano atribuyó la situación al endurecimiento de sanciones y al bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, al señalar que el bombeo de agua, la reparación de fugas y el funcionamiento de pipas dependen directamente del combustible y la electricidad.
En barrios de La Habana, habitantes reportan días sin acceso al servicio y dependen de camiones cisterna para abastecerse. Mientras tanto, las autoridades reconocen que las alternativas con energía solar aún son limitadas, en medio de apagones que alcanzan hasta 20 horas diarias y una infraestructura hidráulica deteriorada.
-EFE-