Las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el papa León XIV han provocado una fuerte reacción entre líderes religiosos y políticos.
Trump calificó al pontífice como “débil” y cuestionó su postura en política internacional, lo que fue rechazado por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, que defendió el papel espiritual del papa.
La polémica creció tras la difusión de una imagen en la que el mandatario aparece representado como Jesucristo, generando críticas incluso entre figuras conservadoras como Marjorie Taylor Greene.
Desde el Vaticano, el pontífice respondió que no teme a la administración estadounidense y aseguró que continuará promoviendo la paz, en medio de crecientes tensiones entre ambos líderes.
-EFE-