El gobierno de China ordenó a sus empresas ignorar las sanciones impuestas por Estados Unidos, en una escalada de tensiones con la administración de Donald Trump.
La medida instruye a compañías, incluidas refinadoras como Hengli Petrochemical, a no acatar restricciones relacionadas con el comercio de petróleo iraní, al considerarlas ilegítimas y un abuso que afecta su seguridad energética.
Esta decisión marca un cambio hacia una postura más firme de Pekín, que anteriormente permitía a sus empresas cumplir discretamente con sanciones para evitar repercusiones económicas.
El movimiento ocurre previo a una posible reunión entre Xi Jinping y Trump, y podría intensificar el conflicto comercial y financiero entre las dos mayores economías del mundo.
-EFE-