El gobierno encabezado por Donald Trump presentó una demanda contra autoridades de Washington por presunta negligencia en el manejo del sistema de alcantarillado que desemboca en el río Potomac.
El caso se centra en una ruptura ocurrida en enero, que provocó el vertido de más de 240 millones de galones de aguas residuales sin tratar, afectando gravemente este importante afluente.
Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, existían advertencias previas sobre daños estructurales que no fueron atendidas a tiempo.
El derrame elevó niveles de bacterias peligrosas, lo que obligó a declarar el río como un riesgo sanitario. Las autoridades buscan sanciones y la implementación de un plan integral para evitar futuros incidentes.
-EFE-