Al respecto, la mandataria estatal descartó dicho escenario y afirmó que, en caso de presentarse alguna situación de esta naturaleza, serían los propios ciudadanos mexicanos quienes actuarían para impedir cualquier intervención externa en las decisiones democráticas del país.
Campos Galván señaló que la principal preocupación de las autoridades electorales debe centrarse en prevenir y sancionar la participación del crimen organizado en los procesos democráticos, al considerar que este representa un riesgo más tangible para la vida política nacional.
“Está muy lejano eso, claro que no, y los mexicanos mismos no lo permitiremos; de quien tenemos que cuidarnos es de la injerencia del crimen organizado”, puntualizó la gobernadora.