El hallazgo de un caso de mosca del gusano barrenador en Texas encendió las alertas entre autoridades sanitarias y ganaderos de Estados Unidos, debido al riesgo que representa esta plaga para el sector pecuario.
El Departamento de Agricultura estadounidense advirtió que este parásito deposita huevos en heridas abiertas del ganado y sus larvas se alimentan de tejido vivo, lo que puede provocar graves daños e incluso la muerte del animal en una o dos semanas si no recibe tratamiento.
La plaga fue erradicada del país desde la década de 1960, pero autoridades han mantenido vigilancia por su avance en Centroamérica y México.
Texas, principal productor ganadero de Estados Unidos, podría enfrentar pérdidas económicas importantes si el brote se expande, por lo que autoridades reforzaron medidas de monitoreo y pidieron reportar cualquier caso sospechoso.
-EFE-