El 2 de abril, el presidente de EE. UU., Donald Trump, proclamó el "Día de la Liberación" económica, anunciando aranceles recíprocos de hasta el 60% para aproximadamente 60 países. México y Canadá fueron excluidos de esta lista, aunque seguirán sujetos a aranceles relacionados con temas de migración y fentanilo.
México no fue incluido en los aranceles debido a su participación en el tratado T-MEC, lo que ha ayudado a mantener un trato especial para el país, como mencionó la presidenta Claudia Sheinbaum. Por otro lado, la Casa Blanca destacó que los productos que cumplen con el T-MEC seguirán siendo gravados con un 0%, mientras que los que no lo cumplan tendrán un arancel del 25% o 10%, dependiendo del caso.
El objetivo de Trump con los aranceles recíprocos es corregir el desequilibrio comercial de EE. UU., buscando que otros países abran sus mercados de forma similar. Esta medida afecta principalmente a países como China, la Unión Europea, Japón, India, Corea del Sur, y varios de América Latina y Asia.
Además, el 3 de abril, EE. UU. podría imponer un 25% de arancel a vehículos fabricados fuera del país. Trump ha argumentado que estas tarifas ayudarán a financiar recortes de impuestos y a reducir la presión fiscal sobre los hogares estadounidenses, aunque los modelos predicen que los hogares podrían enfrentar pérdidas de ingresos disponibles.
-AFP-