El número de víctimas mortales por los incendios forestales en Los Ángeles aumentó a 30, tras el hallazgo de restos humanos en Altadena, una de las zonas más afectadas.
Los incendios, que ocurrieron a principios de enero, fueron el Eaton, que dejó 18 muertos, y el Palisades, con 12 víctimas.
Miles de residentes de Altadena y Pacific Palisades fueron evacuados, y muchos no pudieron escapar debido a la rapidez del fuego, impulsado por los vientos de Santa Ana. Juntos, los incendios consumieron más de 15,000 hectáreas y destruyeron más de 14,000 estructuras. Las autoridades continúan investigando las causas de ambos incendios.
-EFE-