Decenas de activistas y voluntarios de organizaciones humanitarias de México y Estados Unidos iniciaron la edición 23 de la Caminata del Sendero Migrante, un recorrido que busca honrar la memoria de más de 8 mil migrantes fallecidos al intentar cruzar la frontera en las últimas décadas.
La caminata arrancó en Sásabe, Sonora, y concluirá en Tucson, Arizona, tras un recorrido de 75 millas durante siete días. Organizadores señalan que desde finales de los años noventa han muerto miles de personas migrantes, incluidos menores de edad, siendo el desierto de Arizona la ruta más peligrosa.
Participantes portan cruces blancas con nombres desconocidos o sin identificar, como símbolo de quienes perdieron la vida durante el trayecto. Además, organizaciones humanitarias alertan que las políticas migratorias más estrictas podrían aumentar los cruces irregulares y, con ello, el riesgo de nuevas tragedias en la frontera.
-EFE-