La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, denunció una presunta persecución política por parte del gobierno federal y de la Fiscalía General de la República, al asegurar que fue citada bajo el argumento de rendir testimonio, pero con la intención de “fabricarle un caso” judicial.
En un mensaje ofrecido frente a la FGR, Campos afirmó que su administración ha colaborado con las autoridades federales, pero acusó un uso político de las instituciones y señaló que se vulneraron las garantías constitucionales de su cargo. La mandataria sostuvo que no enfrenta acusaciones formales, aunque aseguró que desde hace semanas intentan vincularla a una investigación.
La gobernadora también criticó al gobierno de Morena, al que calificó de “autoritario” y acusó de actuar con un doble criterio frente a casos relacionados con presuntos vínculos con el crimen organizado. Campos llamó a la ciudadanía a defender las libertades y aseguró que continuará enfrentando lo que considera una ofensiva política en su contra.