La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, firmó una ley que legaliza la muerte asistida para personas con enfermedades terminales y una expectativa de vida menor a seis meses. La medida entrará en vigor en julio próximo y contará con protecciones adicionales para evitar abusos.
Entre los nuevos requisitos se incluyen un periodo de espera obligatorio de cinco días, una evaluación psicológica previa y la grabación en audio o video de la solicitud del paciente. Además, se prohíbe que personas con posibles beneficios económicos participen como testigos.
Hochul señaló que la ley garantiza que nadie sea forzado a esta decisión, respetando tanto a pacientes como a profesionales de la salud.
Con esta medida, Nueva York se convierte en el estado número catorce de Estados Unidos en permitir la muerte asistida, siguiendo el precedente establecido por Oregón en 1994.
Con información de EFE.